Galaxy A8 y A 8 Plus: Doble cámara selfie y pantalla infinita

Samsung ha dado un golpe sobre la mesa en el competido sector de la gama media con la presentación de sus nuevos Galaxy A8 y A8+ para 2018. Estos dispositivos no son una simple actualización, sino una reinvención completa de su popular familia A, que hasta ahora estaba compuesta por los modelos A3, A5 y A7. Con esta nueva generación, la compañía surcoreana simplifica su catálogo y eleva el listón, posicionando al Galaxy A8 como el sucesor directo del exitoso A5 y al A8+ como el relevo del A7, despidiéndose así del modelo más pequeño y compacto de la serie.
El cambio más notorio y que define a esta nueva generación es la clara inspiración en sus hermanos mayores, los buques insignia de la familia Galaxy S. Por primera vez, la gama media de Samsung adopta características que hasta ahora estaban reservadas para los terminales más premium, como la espectacular pantalla infinita y una innovadora configuración de doble cámara, aunque con una sorpresa: esta vez se encuentra en la parte frontal, pensada para los amantes de los selfies.
Esta estrategia demuestra la intención de Samsung de ofrecer una experiencia de usuario muy cercana a la gama alta, pero en un paquete más asequible. Los Galaxy A8 y A8+ llegan para conquistar a aquellos usuarios que buscan un diseño moderno, una pantalla inmersiva y capacidades fotográficas avanzadas, especialmente en el autorretrato, sin necesidad de realizar el desembolso que supone un terminal de la gama más alta. Son, en definitiva, la democratización del diseño y las prestaciones premium.
El primer impacto visual que ofrecen los Galaxy A8 y A8+ es, sin duda, su frontal. La incorporación de la pantalla infinita con tecnología SuperAMOLED y un formato panorámico de 18,5:9 transforma por completo la experiencia de uso. Con diagonales de 5,6 pulgadas para el A8 y 6 pulgadas para el A8+, y una resolución FHD+, estos paneles ofrecen colores vibrantes, negros puros y un nivel de contraste excepcional, ideal para disfrutar de contenido multimedia como vídeos o series. La reducción de los marcos superior e inferior permite alojar pantallas más grandes en cuerpos más compactos, mejorando la ergonomía y la sensación en mano.
Huawei Mate 20 Lite Características: Análisis y precioEsta apuesta por un frontal "todo pantalla" trae consigo una consecuencia de diseño muy importante: la desaparición del icónico botón de inicio físico que durante años ha caracterizado a los móviles de Samsung. La navegación pasa a realizarse a través de botones virtuales integrados en la propia pantalla, una solución moderna y fluida. Este cambio obliga también a reubicar el lector de huellas dactilares, que abandona el frontal para situarse en la parte trasera del dispositivo.
Afortunadamente, Samsung ha escuchado a sus usuarios y ha aprendido de experiencias pasadas. En los Galaxy A8 y A8+, el sensor de huellas se encuentra en una posición mucho más natural y ergonómica, justo debajo del módulo de la cámara principal. Esta ubicación hace que sea muy fácil de alcanzar con el dedo índice de forma intuitiva al sostener el teléfono, evitando que se ensucie la lente de la cámara accidentalmente. El conjunto se completa con un cuerpo que combina cristal en la parte trasera y un marco de metal, transmitiendo una sensación de robustez y elegancia propia de un terminal de categoría superior.
La gran estrella: la doble cámara para selfies

Si bien el diseño es uno de sus grandes atractivos, la verdadera innovación de los Galaxy A8 y A8+ reside en su apartado fotográfico frontal. Samsung ha decidido apostar fuerte por el autorretrato introduciendo, por primera vez en su catálogo, un sistema de doble cámara para selfies. Esta configuración está compuesta por un sensor principal de 16 megapíxeles y un sensor secundario de 8 megapíxeles, ambos con una luminosa apertura f/1.9, lo que garantiza buenos resultados incluso en condiciones de poca luz.
La magia de esta doble lente se desata con la función Live Focus, una característica que encantará a los aficionados a las redes sociales. Este modo permite crear el popular efecto "bokeh" o modo retrato en los selfies, desenfocando el fondo para que el sujeto principal destaque de manera profesional. Lo más interesante es que el nivel de desenfoque se puede ajustar en tiempo real antes de tomar la foto, o incluso después, desde la galería, ofreciendo un control creativo total sobre el resultado final.
Además del modo retrato, la combinación de dos sensores frontales aporta una gran versatilidad. El usuario puede alternar entre las dos cámaras para elegir el tipo de encuadre que prefiera. Puede optar por un primer plano más cerrado y detallado utilizando el sensor principal, o cambiar al sensor secundario para capturar un selfie más amplio, ideal para fotos en grupo o para mostrar más del paisaje que nos rodea. Sin duda, es una apuesta clara por convertir a estos terminales en la herramienta definitiva para los creadores de contenido y amantes de las autofotos.
Una cámara trasera que no se queda atrás
Aunque el foco principal se haya puesto en la cámara frontal, Samsung no ha descuidado en absoluto el sensor trasero. La cámara principal de los Galaxy A8 y A8+ cuenta con un sensor de 16 megapíxeles que, si bien no es una configuración dual, ha sido notablemente mejorado para ofrecer un rendimiento fotográfico muy sólido en todo tipo de situaciones, destacando especialmente cuando la luz escasea.
La clave de esta mejora se encuentra en su apertura focal de f/1.7. Este dato técnico se traduce en que la lente es capaz de capturar una mayor cantidad de luz, algo fundamental para la fotografía nocturna o en interiores poco iluminados. Gracias a esta luminosidad, las imágenes obtenidas en estas condiciones son más claras, nítidas y presentan un menor nivel de ruido, permitiendo inmortalizar momentos especiales sin necesidad de usar el flash.
El software de la cámara también contribuye a la experiencia, con una interfaz sencilla e intuitiva y modos de disparo que facilitan la obtención de grandes fotos. La cámara es rápida en el enfoque y el procesado de la imagen, asegurando que no se pierda ningún instante. En conjunto, la cámara trasera de los Galaxy A8 y A8+ se postula como una herramienta muy fiable y competente, capaz de satisfacer las necesidades de la gran mayoría de usuarios que buscan una cámara versátil para su día a día.
Potencia y rendimiento para el día a día

En el corazón de ambos terminales late el mismo procesador, el Exynos 7885 de fabricación propia. Se trata de un chip de ocho núcleos diseñado para ofrecer un equilibrio perfecto entre potencia y eficiencia energética. Este procesador garantiza un rendimiento fluido en las tareas cotidianas, como navegar por internet, gestionar redes sociales, usar aplicaciones de mensajería y disfrutar de contenido multimedia sin problemas ni ralentizaciones.
Para acompañar a este cerebro, el Galaxy A8 cuenta con 4 GB de memoria RAM, una cifra más que suficiente para gestionar la multitarea de forma holgada, permitiendo cambiar entre aplicaciones abiertas de manera rápida y sin que el sistema se resienta. Por su parte, el modelo superior ofrece versiones con 4 o 6 GB de RAM, pensando en los usuarios más exigentes. Ambos modelos parten de Android 7.1.1 Nougat, una versión del sistema operativo muy estable y madura.
Más allá de la potencia bruta, estos dispositivos incluyen otros extras que redondean la experiencia y los acercan a la gama alta. Uno de los más importantes es la certificación IP68, que garantiza su resistencia al agua y al polvo, aportando una gran tranquilidad en el uso diario. Además, incorporan un puerto USB-C, el estándar más moderno y reversible, y mantienen el siempre bienvenido conector de auriculares de 3,5 mm, una característica que muchos usuarios siguen valorando enormemente.
Diferencias clave y disponibilidad en el mercado
Aunque comparten la mayor parte de su ADN, existen algunas diferencias importantes entre el Galaxy A8 y su hermano mayor que conviene conocer para entender la propuesta de Samsung. La distinción más evidente es el tamaño de la pantalla y, en consecuencia, las dimensiones y el peso del terminal. El A8 es más compacto con sus 5,6 pulgadas, mientras que el A8+ se va hasta las 6 pulgadas, dirigido a quienes prefieren un panel más grande para consumir contenido.
Esta diferencia de tamaño también se refleja en la capacidad de la batería. El Galaxy A8 incorpora una batería de 3.000 mAh, mientras que el modelo a 8 plus aumenta su capacidad hasta los 3.500 mAh para poder alimentar su pantalla de mayor tamaño sin sacrificar la autonomía. En cuanto a la memoria, el A8 llega en una única configuración de 4 GB de RAM, mientras que su hermano mayor ofrece más opciones.
Lamentablemente para muchos, la estrategia de distribución de Samsung ha sido selectiva. Todo indica que el modelo más grande y con mejores especificaciones, el a 8 plus, no llegará de forma oficial al mercado europeo. De esta manera, el Galaxy A8 (2018) se convierte en la única opción disponible en países como España, donde se lanzó a un precio oficial de 499 euros. Los colores elegidos para su desembarco fueron el negro, el elegante orchid grey y un llamativo dorado.
Conclusión: Redefiniendo la gama media
En definitiva, los Galaxy A8 y A8+ (2018) representaron un salto cualitativo muy importante para la gama media de Samsung. La compañía surcoreana supo trasladar con acierto algunas de las características más deseadas de sus buques insignia, como el diseño premium con pantalla infinita y la resistencia al agua, a un segmento de precio más accesible, creando un producto muy redondo y atractivo.
La gran apuesta por la doble cámara frontal para selfies, con el innovador modo Live Focus, marcó una clara diferenciación en el mercado y definió a estos terminales como la opción ideal para un público joven y activo en redes sociales. El Galaxy A8 se consolidó como un dispositivo tremendamente equilibrado, que ofrecía una experiencia de uso muy cercana a la gama alta en casi todos sus apartados, desde la calidad de su pantalla hasta el rendimiento de su cámara trasera en condiciones de poca luz.
Aunque la no llegada del modelo a 8 plus a Europa pudo decepcionar a quienes buscaban una pantalla aún más grande o más opciones de memoria, el Galaxy A8 se defendió por sí solo como una de las mejores propuestas de la gama media de 2018. Fue la prueba de que no era necesario gastar una fortuna para disfrutar de un diseño vanguardista, una cámara versátil y una experiencia de usuario fluida y completa, estableciendo un nuevo estándar que sus competidores se vieron obligados a seguir.

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